Más allá de los símbolos políticos, los Topos reafirman su vocación de ayuda sin condiciones, una tradición que comenzó en el sismo de 1985 y que, décadas después, continúa inspirando admiración internacional.
Su presencia en Texas demuestra que, aún en medio de la adversidad y la discriminación, la fraternidad entre pueblos puede expresarse con acciones que salvan vidas.

Los Topos de Mexico una muestra ejemplar de solidaridad sin fronteras.