En una entrevista con Folha de São Paulo, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, denunció que la administración Trump ha intensificado el bloqueo hasta extremos insostenibles. El periodista planteó la analogía de una “Gaza silenciosa” con un “bombardeo sin bombas”, a lo que el mandatario respondió calificando la evaluación como “perfectamente correcta”:
“Estamos sometidos a una política de máxima presión por parte del Gobierno de Estados Unidos. Están imponiendo a Cuba una guerra multidimensional: ideológica, cultural, económica y mediática”, afirmó Díaz-Canel. El objetivo, explicó, es “asfixiarnos económicamente para provocar una explosión social” que lleve al pueblo a “romper con el Gobierno cubano”.
El presidente detalló que durante el primer mandato de Trump se impusieron más de 240 medidas; en el actual, el bloqueo se internacionalizó mediante sanciones secundarias y se estableció un bloqueo energético que impide la llegada de combustible.
“En siete meses, solo entró en este país un petrolero, procedente de la Federación Rusa, que traía ayuda humanitaria de 100.000 toneladas de petróleo crudo. Desde entonces, no ha entrado más combustible”, denunció.
Díaz-Canel subrayó que la inclusión de Cuba en la lista de países que supuestamente apoyan el terrorismo es “una falacia” que excluye a la isla del sistema financiero global. Y advirtió:
“Cuando no hay energía, falta electricidad, falta agua, no hay transporte. La vida doméstica se complica. El bloqueo paraliza la economía. Nadie en el mundo puede sobrevivir sin energía”.
